Defendiendo los intereses misioneros
lunes 2 junio 2008

Información General | lunes 2 junio 2008 | 11:53:00 hs
El origen de la Aduana data de las disposiciones contenidas en la Cédula Real firmada por el Emperador Carlos V el 19 de julio de 1534, en favor de Don Pedro de Mendoza. Desde ese momento y hasta la actualidad la Aduana Argentina ha estado siempre presente en la vida institucional del país y nunca dejó de ser una de las palancas que motorizan su desarrollo económico
El primer registro oficial que se conserva de una operación realizada en la Aduana Argentina, data del 1 de junio de 1586 y corresponde al ingreso de mercaderías introducidas por la nave Nuestra Señora del Rosario, procedente de Santos (Brasil), propiedad de Don Alfonso Vera, según recordó el Director de la Región Aduanera Posadas, Gustavo Echegoyen.
A raíz de esta fecha tan importante para la institución, ayer 1° de junio se conmemoró su 422° aniversario, en plena etapa de rediseño de su papel y sus funciones con el objetivo de afrontar los nuevos desafíos. Así la adecuación normativa, la incorporación de tecnología, la capacitación y motivación de los recursos humanos cobran vital importancia. 'Los equipos de trabajo que viven el día a día de esta innovadora visión son vitales para nuestra institución, necesarios para el desarrollo nacional y sabemos que juntos podemos seguir haciendo historia', dijo Echegoyen.
Funciones y roles
Es prioritario y significativo instalar en la agenda económica de la Argentina la importancia que reviste este organismo dentro del modelo productivo nacional. El comercio exterior es motor fundamental de la economía nacional y es la Aduana la encargada de controlar y gestionar la circulación de mercaderías en la manera que el sistema de comercio global requiere y del cual el país necesita ser parte.
Los aduaneros entienden que la población necesita conocer sus labores orientadas a garantizar la seguridad de la cadena logística y la facilitación del comercio 'lícito' que agrega valor a las mercaderías. También para fomentar el desarrollo económico social de Argentina, mediante la recaudación de ingresos fiscales y para evitar el ingreso de mercaderías 'dañinas' para la sociedad argentina, que inciden en la economía y la salud de las personas, atendiendo el control de la seguridad internacional y las cuestiones ambientales, la protección del patrimonio cultural, el narcotráfico, el lavado de dinero, el tráfico de armas y la falsificación marcaria.