
Policiales | martes 7 febrero 2012 | 23:11:00 hs
La víctima fue identificada como Domingo Ceferino Duarte de 42 años de edad, quien murió como consecuencia de la salvaje golpiza de una patota que impunemente se mueve en la zona. Se los vincula con grupos de “piratas del asfalto” y de la droga, a quienes los vecinos no se animan a denunciar. La policía de Colonia Liebig dice que no tiene pruebas.
El brutal asesinato de un trabajador rural a manos de una patota de jóvenes ocurrida el domingo por la mañana en Colonia Liebig tiene conmocionada a sus habitantes, que temen por su seguridad.El hecho se produjo sobre la calle Rivadavia, en el casco urbano de la localidad, según se desprenden de las primeras informaciones, teniendo en cuenta el hermetismo con que se maneja la Policía de Corrientes para brindar información a la prensa.
La víctima fue identificada como Domingo Ceferino Duarte, de 42 años de edad, quien aparentemente se dirigía a su trabajo en un campo ubicado en el Kilómetro 17. Por motivos que se desconocen, el hombre fue salvajemente atacado por una patota de jóvenes que tiene atemorizado a la población por el grado de violencia e impunidad con que se maneja en la comunidad.
De acuerdo a versiones extraoficiales, el trabajador rural fue atacado a golpes de puños, patadas y piedras sobre su humanidad, incluso una roca de gran tamaño sobre su cabeza cuando éste estaba ya inconsciente en el suelo, generándole un severo traumatismo de cráneo.
El hombre habría dejado de existir al llegar a la capital correntina adonde era trasladado para una atención urgente, dada la gravedad de las lesiones.La población reclama a la policía el esclarecimiento del hecho pero hasta el momento no se produjeron novedades en este sentido.
Los vecinos dicen que todo el mundo sabe quiénes integran estas peligrosas patotas pero nadie se anima a denunciarlos y la policía dice que sin pruebas poco pueden hacer. Ayer por la mañana varios testimonios señalaron por lo bajo que sus integrantes conforman los famosos “piratas del asfalto” que dejaron su sello de barbarie tiempo atrás en sonados casos.
Otros apuntan a hijos de conocidas figuras políticas y familias de la localidad. La creciente venta y consumo de droga entre los jóvenes de esa localidad es un tema que llevó incluso a que las autoridades de la Municipalidad de Liebig convocaran a directores de escuelas, instituciones e iglesias a trabajar contra este flagelo.

