
Sociedad | miércoles 8 febrero 2012 | 19:47:00 hs
Tras al anuncio de la Presidenta Cristina Fernández, los soldados que estuvieron en el frente de batalla consideran que es justo y legítimo plantear ante la ONU el conflicto de soberanía. Del mismo modo celebraron el organismo para asistir a sus camaradas. El Gobernador Maurice Closs sostuvo que “el mundo no tiene excusas para seguir haciéndose el distraído sobre Malvinas”.
Tras al anuncio de la Presidenta Cristina Fernández, ex combatientes misioneros que estuvieron en el frente de batalla consideran que es justo y legítimo plantear ante la ONU el conflicto de soberanía. Evalúan como una provocación el hecho de que Gran Bretaña haya enviado un buque de guerra a las islas y por otro lado destacaron la decisión política de poner en marcha una institución para asistir a sus camaradas y familiares. De su lado el Gobernador Maurice Closs sostuvo que "el mundo no tiene excusas para seguir haciéndose el distraído sobre Malvinas" respaldando el reclamo de la Presidenta ante los organismos internacionales por vía diplomática y velando por la paz del continente.
Luis Alberto Durán, ex combatiente y ex presidente del Centro de Ex Soldados Combatientes "Alfredo Gregorio" cuyas oficinas están hoy en un sector de la Plaza Estévez de Posadas reveló que esperaba algo más "picante" de parte de la Presidenta respecto a la provocación inglesa de las últimas semanas. "Lo que hay que destacar es que la Presidenta se anima, es quien se puso los pantalones para hacerles frente", añadió.
"No hay que olvidarse que cuando desembarcan las tropas Argentinas en Malvinas el 2 de Abril todo el espectro político junto al pueblo incluido fueron a avivarle a Leopoldo Galtieri como dándole el visto bueno para recuperar las islas. Eso fue lo que lo envalentonó y nos llevo a combatir. Hubo un acuerdo explicito por parte de la clase política y el pueblo. Todo el mundo dio su si a la guerra pero hoy las cosas son diferentes", añadió.
Derecho ganado
A la hora de analizar la nueva institución que se creará para asistir a los ex combatientes y sus familias explicó que es vital la atención psicológica porque aún muchos siguen ninguneando a esos soldados tildándolos de "los loquitos de la guerra ". "Pero eso no es todo por que hay otras secuelas como por ejemplo de descalcificación, el problema de la circulación en las extremidades por el exceso de frío y en especial atender a las necesidades de las familias de cada soldado", agregó.
El actual presidente del Centro de ex Combatientes de Malvinas, Soldado Alfredo Gregorio Ramón Martín Espíndola hizo pública su total adhesión a la postura planteada por la Presidenta. "Estoy contento porque se que tenemos mucho apoyo de países de América y nos van a apoyar diplomáticamente", añadió.
Asimismo recordó que en Misiones no pasan de 250 los soldados que estuvieron en el frente de batalla y que muchos hoy conviven con las consecuencias de estar bajo la línea de fuego. “El año pasado seis fallecieron” dijo a modo de ejemplo y aseveró que varios de ellos atravesaban por complicaciones del tipo psiquiátricas. “Lo cierto es que no hay que olvidar que las Malvinas fueron, son y serán argentinas”, sentenció.
Closs sobre Malvinas: “El mundo ya no tiene excusas para seguir haciéndose el distraído”
El anunció realizado este martes por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, respecto a la desclasificación del informe secreto Rattenbach y de la denuncia que realizará ante Naciones Unidas en torno a la militarización que se está produciendo en el Atlántico Sur, por parte de Gran Bretaña, cosechó el apoyo de todos los sectores, inclusive de la oposición.
En este sentido, el gobernador Maurice Closs dijo a través de su cuenta Twitter que “solo quedan quince colonias en el mundo y diez son bajo dominio de ingleses. Malvinas es una de ellas y en paz haremos los reclamos”.
Seguidamente sostuvo que “el mundo no tiene excusas para seguir haciéndose los distraídos ante la resaca del colonialismo. Pretender que Malvinas sea inglesa, es tan ridículo como pretender que Hawai sea de Paraguay”, agregó.
La senadora Sandra Giménez, por su parte, expresó en declaraciones a Misiones On Line que “el derecho a conocer nuestra historia en su totalidad viene a fortalecer este nuevo tiempo, donde la globalización a permitido llevar adelante procesos de crecimiento en una capacidad única que ha demostrado, primero, el presidente Néstor Kirchner y ahora Cristina, con el objetivo de unir a Latinoamérica en la búsqueda de un presente de consolidación, de unidad y de un futuro de realizaciones para todo su pueblo”.
Para la legisladora el informe Rattenbach viene a fortalecer una nueva posición que “es arreglar los problemas adentro de la casa y conociendo así nuestra propia historia, para poder defenderla en la misma medida y en un nuevo tiempo, donde se reviva la posibilidad y la oportunidad de que en negociaciones diplomáticas y de paz, podamos ir resolviendo esto que hoy se convierte en la demostración de una realidad: una usurpación que no solo tiene que ver con la ocupación del territorio por parte de Gran Bretaña, sino la instancia de la explotación de los recursos naturales, medioambientales y las plataformas marítimas de nuestro territorio, que le significan la pérdida económica y de oportunidades para miles de argentinos”.
Finalmente Giménez dijo que la definición de este martes, por parte de la Presidenta, “va a venir acompañada en el transcurso del año de otras definiciones que tienen que ver con la negociación diplomática y esto nos tiene que involucrar a todos, porque esto tiene que ver con la defensa de lo que nos pertenece”.
Que describe el informe Rattenbach
El informe Rattenbach, que fue redactado después de la Guerra de las Malvinas, detalla las responsabilidades de las Fuerzas Armadas durante el conflicto bélico.
El informe fue escrito durante la última etapa del gobierno militar que presidió el general Reynaldo Bignone en 1982 con el objetivo de evaluar el desempeño de las Fuerzas Armadas durante la Guerra de Malvinas.
Es un trabajo que incluye un pormenorizado estudio técnico con las órdenes que se dieron y con lo que hubiese correspondido hacer según establecen los reglamentos militares. El gobierno militar, una vez redactado el informe, decidió evitar publicarlo y le clasificó como secreto. El texto recomendó penas graves para los responsables de lo que calificó como una "aventura militar" y sepultó todo intento militar por relativizar sus responsabilidades.
El informe tomó el nombre del teniente general Benjamín Rattenbach, quien encabezó la investigación realizada junto a otros siete militares en retiro efectivo.


