
Policiales | jueves 9 febrero 2012 | 09:23:00 hs
Una de las víctimas de una red de trata, es misionera y contó que la secuestraron en Misiones cuando tenía 15 años, en un auto rojo. Respecto a María de los Ángeles "Marita" Verón dijo: estaba muy flaca. Tenía el pelo teñido de rubio, y sus ojos eran de color verde grisáceo, fruto de los lentes de contacto. Así la vio por última vez una joven a María de los Ángeles "Marita" Verón en un prostíbulo de La Rioja, según declaró en la Justicia.
El testimonio, que será reproducido durante el juicio oral y público que comenzará el miércoles, es uno de los tantos brindados por mujeres que fueron rescatadas de los burdeles de Villa Unión, y que permitieron que se afianzara la hipótesis de que a "Marita" la secuestraron para explotarla sexualmente.
La joven tucumana desapareció el 3 de abril de 2002. La fiscala Adriana Reinoso Cuello creyó, según la acusación, que la tuvieron cautiva en dos domicilios de Tucumán, y que luego la llevaron a La Rioja, donde la obligaron a prostituirse.
En "Candy"
Una de las víctimas de una red de trata contó que la secuestraron en Misiones cuando tenía 15 años, en un auto rojo.
"Me llevan a la whiskería ’Candy’, donde me meten dentro de una pieza. Ese mismo día me bañan, me cambian, me pintan, me arreglan el pelo y me hacen salir al salón a trabajar", declaró la joven en la instrucción.
A mediados de 2002, un viernes a la tarde, vio a "Marita" en la casa de Lidia Medina, una de las acusadas.
"La vieja me la presentó y me dijo ’ella es Marita’. Tenía el pelo castaño oscuro hasta los hombros, pero al día siguiente la vieja la mandó a teñir de rubia ... Esa misma noche que llegó la vi en el ’Candy’, ella era nueva y no sabía desenvolverse con los clientes", relató la testigo.
Al tiempo dejó de verla, porque la vendieron a otro prostíbulo, según la declaración de esta víctima de trata de personas.
Susana Trimarco, la madre de "Marita", recibió un sinnúmero de relatos de parte de las más de 100 chicas que rescató mientras buscaba a su hija. Le contaron que sus secuestradores la hacían llamar "Susana", y que incluso habría tenido un hijo con José "Chenga" Gómez, otro de los acusados.
Según el mismo testimonio, cuando los allanamientos se hicieron cotidianos en los burdeles, se llevaron a la joven tucumana hacia un destino incierto. Casi 10 años después, Trimarco se sostiene en estas mujeres que afirmaron haber compartido el infierno con "Marita”. (Fuente: La Gaceta.com)




