
Educación | viernes 19 marzo 2010 | 12:24:00 hs
La facultad de Medicina - con sede en la ciudad de Santo Tomé, provincia de Corrientes - inaugura su décimo año de labor interrumpida, los cuales han marcado un hito en la oferta educativa de la región.
Transitando el año del Bicentenario de la Nación Argentina, el Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Fundación Héctor A. Barceló, inicio el Ciclo Lectivo 2010.
La facultad de Medicina - con sede en la ciudad de Santo Tomé, Corrientes- inaugura su décimo año de labor interrumpida, los cuales han marcado un hito en la oferta educativa de la región. Los alumnos de las diferentes carreras que aquí se dictan desarrollan sus prácticas en el Litoral y en el país, realizándose una interacción dinámica con las comunidades de la zona y sus sistemas educativos y de salud.
Centenares de alumnos correntinos, misioneros, chaqueños, formoseños, brasileños, paraguayos, de otras regiones y Nacionalidades, han depositado su voto de confianza a esta Institución. Actualmente, esos votos son hechos concretos que movilizan positivamente a una amplia zona de influencia.
La oferta educativa incluye la carrera de Medicina, Licenciatura en Nutrición, Kinesiología y Fisiatría y Nutrición a distancia, única licenciatura en América Latina que se realiza a distancia, por Internet, utilizando todas las herramientas que ofrece la tecnología de la información.
Una característica sobresaliente es que la enseñanza se complementa en los Centros hospitalarios que favorecen la práctica activa de los alumnos, desde los primeros años de las carreras. Por otra parte, los graduados de esta Facultad pueden realizar Carreras de Especialización y Maestrías en la Institución, como también asistencia activa a Centros Hospitalarios en el país y el exterior con los cuales rigen respectivos convenios.
En cifras concretas, el presente ciclo lectivo inicia con una matriculación de alrededor de trescientos alumnos inscriptos, distribuidos en las diferentes carreras.
Así, la facultad de Medicina, sede Santo Tomé, con sus 42 años de experiencia y sus 135 graduados, marca su impronta en la comunidad y en la región, con un estilo educativo propio que da respuestas a la demanda de calidad y excelencia.





