
Claudia Castro, misionera, y María Rachid, de 28 años, nacida en Mercedes, inscribieron sus nombres en el Registro Civil. Según la ley de Unión Civil, el Estado porteño le reconoce a estas parejas homosexuales iguales derechos (salvo la adopción de chicos) que a una pareja heterosexual unida en matrimonio civil.
Hubo ramos de flores, alegría y deseos de mucha felicidad, pero también hubo volanteada política, banderas rojas y papelitos en vez de arroz por un pedido expreso de la pareja: a un mes de entrar en vigencia la ley porteña que permite la unión civil entre personas del mismo sexo, ayer se formalizó una nueva boda entre mujeres.María Rachid, de 28 años, nacida en Mercedes, y Claudia Castro, misionera, inscribieron sus nombres en el Registro Civil. Según la ley de Unión Civil, el Estado porteño le reconoce a estas parejas homosexuales iguales derechos (salvo la adopción de chicos) que a una pareja heterosexual unida en matrimonio civil.Las dos mujeres, más los dos testigos presentados, juraron que la pareja vive en concubinato desde hace más de dos años. "Unirse implica un riesgo basado en el afecto y también la ideología, riesgos que en este caso van juntos", le dijo a la pareja la oficial pública, Liliana Gurevich.Rachid de camisa y pantalones amplios y Castro de vestido y piercing (una suerte de arito) en uno de sus párpados llegaron caminando por Viamonte. En la puerta del Registro Civil de Uruguay al 700 las esperaban una cincuenta personas, varias de ellas portando banderas rojas del Partido Obrero."Sí, esto es un acto político", asumió María Rachid, quien va como candidata a vicejefa porteña por el PO en las elecciones de este domingo.Las dos chicas se conocieron en el centro cultural "La Fulana", en el barrio de Monserrat. Rachid es actualmente empleada legislativa, con lo que a partir de ahora a su pareja se le harán efectivos todos los alcances de su obra social.






