A 120 kilómetros de Iguazú el sitio convoca a los amantes de la pesca y el imponente paisaje de la Isla Caraguatay. El lugar cuenta con bajada de lancha y un restaurante que ofrece exquisitos platos regionales.
A orillas del Paraná con una de las vistas más destacadas de la región de las Flores, el Club de Pesca de Montecarlo es por estos días el sitio más buscado por los amantes de ese deporte y quienes buscan la tranquilidad que sólo brinda el contacto con la naturaleza. Sitio de encuentro obligado para los socios de esa localidad y pueblos vecinos, el lugar cuenta con bajada de lancha y un exquisito restaurante donde se pueden apreciar platos regionales con las delicias que habitan en río.
En el acceso a Montecarlo y cuando la avenida Libertador choca con el río se emplaza el sitio que hoy recibe a cientos de turistas que buscan uno de los puntos privilegiados para observar el esplendor de la Isla Caraguatay.
Bogas, dorados y hasta algún surubí son algunos de los ejemplares que lugareños cuentan haber sacado de este sector del río.
«Venimos para disfrutar de la tranquilidad del paisaje y el contacto con la naturaleza», contó Jorge Sosa de Buenos Aires quien junto a su familia optaron por el Club de Pesca para pasar el día de regreso de su visita por las Cataratas.
Como él María Fernández oriunda de Salta, contó que la vista inigualable del lugar invita al relax y sobre todo a contemplar el verde misionero, que en sus palabras «es único en nuestro país».
El sitio cuenta con todas las instalaciones para acampar, núcleo sanitarios y luz eléctrica a los efectos de dotar de la infraestructura necesaria a la hora del acampe o simplemente disfrutar de una jornada al aire libre a la vera del Paraná.







