En el mercado los ven caros. Inversores apuestan a cobrar dólares el próximo 15 de diciembre. Luego de una fuerte suba en los últimos dos meses, el cupón PBI comienza a mostrar claros signos de agotamiento. El motivo es que si bien el gran incentivo sigue siendo el cobro de dólares el 15 de diciembre, se alejó notoriamente la posibilidad de que se gatille el pago del 2013, ante los flojos números de la actividad económica de la primera parte de este año. Pero la gran incógnita en relación a este instrumento queda flotando: ¿conviene apostar a una recuperación del crecimiento en 2013 y recibir el pago en diciembre de 2014?
El cupón en dólares permite realizar una “jugada” similar a la que se hizo en la primera parte del año con el Boden 2012, es decir comprar el instrumento en pesos, pero con la “zanahoria” de recibir dólares a fin de año. Se trata, por lo tanto, de una de las pocas alternativas legales que le quedan a los inversores (ya sea público o empresas) para acceder a divisas para atesoramiento en el mercado local. Tras caer casi 2% ayer, finalizó a $ 82,75. Pero pagará 6,20 dólares a fin de año. Esto significa que teniendo en cuenta la cotización del dólar en el mercado paralelo, los inversores estarán cobrando el equivalente al 47% de la inversión inicial.
Si el año que viene no se gatillara el pago por el bajo crecimiento del 2012, todas las apuestas pasarían a cobrar efectivamente en el 2014. Para ello, es necesario crecer el año que viene por encima del 3,2%. Un supuesto interesante es tomar como válido el cálculo de crecimiento del 4,4% que figura en el proyecto de Presupuesto 2013. En caso de que se confirme esta cifra, los tenedores del cupón en dólares estarían cobrando un adicional de u$s 7,42, o sea por encima del pago registrado este año. En este escenario, la recuperación de la inversión inicial llegaría al 104%.
Según un estudio realizado por Tavelli y Cía, el desembolso total por el equivalente a u$s 3.500 millones que realizaría este año el gobierno, saltaría a nada menos que u$s 4.200 millones si efectivamente se cumple el crecimiento de 4,4%.
Juan Pablo Vera, analista de esa sociedad de Bolsa, considera que “el valor residual que quedaría en los cupones luego del pago de diciembre parece demasiado elevado en este contexto, sobre todo descartando que vaya a producirse el pago de 2013. Sin embargo –agrega- en el caso de los cupones en dólares hay un incentivo distinto para comprarlo, que es la posibilidad de recibir divisas comprando en pesos”. Eso explica, sin lugar a dudas, por qué el cupón en pesos cayó más del doble, casi 5%, que el nominado en dólares.
No es extraño que con esta evaluación, también aparezcan quienes recomiendan empezar a mirar algunas acciones con precios muy retrasados. Sin embargo, el clima política pesa más hoy que el atractivo de algunos precios de compañías o sectores que continúan mostrando buen nivel de rentabilidad.
En el caso del cupón PBI en moneda local, siguiendo los mismos supuestos anteriores la recuperación de la inversión es todavía más interesante. Pero si resulta finalmente más negocio o no dependerá de la evolución del tipo de cambio. Este instrumento finalizó ayer en $ 14,49 y efectuará un pago de $ 9,27. Esto significa que la recuperación de la inversión inicial en menos de tres meses será de nada menos que 64%.
El problema es que el próximo pago en pesos sería recién en diciembre de 2014. Nuevamente, en un escenario de crecimiento de 4,4%, el inversor estaría cobrando otros $ 13,7. Esto significa que en poco más de dos años habrá recibido 158% de la inversión inicial. En teoría luce muy atractivo, pero al nivel de crecimiento que termine impulsando el INDEC se suma otra gran incógnita: ¿qué sucederá con el tipo de cambio en un período tan largo? Si la devaluación del tipo de cambio en el mercado paralelo es significativa, entonces los pesos que se terminarán cobrando en diciembre de 2014 tendrán un valor muy inferior cuando se efectúe la conversión a dólares.
¿Se puede producir el milagro de que el crecimiento del 2012 supere el 3,2%, habilitando el pago del 2013? Los números de Tavelli dejan en claro que resulta ampliamente improbable: “Después del crecimiento neutro en el segundo trimestre, la economía debería volver a crecer 2,5% entre julio y septiembre interanual, para acelerar el ritmo al 5,6% en el último cuarto del año. Parece una meta demasiado ambiciosa”.
Escribe Pablo Wende, Ámbito Financiero, especial para Misiones On Line



