
Sociedad | sábado 28 agosto 2010 | 22:00:00 hs
Mercedes y Luis, los padres de Marcelo lo señalan como un hijo que junto a sus hermanos, Sergio, Natalia y Rocío, disfrutaron una infancia linda y sana. “Fueron felices conforme al movimiento que había dentro de la casa, hicieron el colegio y la universidad de forma normal”, explicó Luis.Mercedes y Luis tienen 61 años y después de recorrer variados lugares se asentaron definitivamente en Posadas en 1983, “aquí había mucha tierra y existían canaletas profundas en donde los cuatro pescaban y después se iban a comer por otros lados; además jugaban al fútbol en una canchita en donde los palos del arco eran dos paraísos”, recordó Luis.Cuando Marcelo decidió estudiar medicina en Corrientes, sus padres sufrieron el desapego. “300 kilómetros para esa época era muy lejos y para nosotros una verdadera preocupación”, recalcó Luis, “pero el año siguiente se fue Sergio a estudiar Arquitectura, después Natalia a seguir Criminalística y empezamos a acostumbrarnos. Eso si, para cubrir los gastos de los estudios de nuestros hijos trabajábamos a doble turno”. A modo de mensaje para su hijo, Luis dijo que “como hombre sea el mas feliz de la vida y que por medio de la profesión pueda ayudar a otros que sean imposibilitados por lo que le aqueja en ese momento, muchos lo ven al médico como el salvador”. La mamá Mercedes mostró su orgullo: “Para mi es un médico muy especial en lo que hace y yo creo que va ser un excelente profesional y va a ser muy feliz, porque tiene mucha felicidad”.






