
Ricardo Montaner estuvo en Puerto Iguazú como antesala del show en el que enamorará a las misioneras el 25 de septiembre en el estadio de Crucero del Norte.
Después de 15 años Ricardo Montaner vuelve a pisar la tierra colorada. A poco menos de un mes de la presentación de su gira “Soy feliz”, buscó el sonido de la selva y la tranquilidad a la que transportan las Cataratas para descansar junto a su familia.
En rueda de prensa, adelantó que el recital del 25 de septiembre en el estadio de Crucero del Norte será distinto al del resto del país, y hasta más extenso. Más tarde, en un diálogo exclusivo con Misiones On Line, habló de su música, de lo que genera en él la gente en cada presentación, y de qué cosas lo inspiran en la vida para componer canciones.
¿Qué cosas inspiran a alguien con tanta trayectoria que ya le escribió al amor, a la desilusión y a la vida?
El día a día me inspira, la vida en sí misma me inspira. Pero no es tan complicado escribir canciones como la gente imagina, no hay que estar en un estado mental distinto o transportado para escribir. Para mí es tan de todos los días como hacerles un asado a mis hijos. Me inspiro cuando me siento en el sofá con la guitarra y Dios sabrá lo que me manda, me siento a escribir y las canciones salen.
¿Y sentís que esas canciones sirven de refugio en momentos en que el estado anímico de las personas no está bien?
Que no te quepa la menor duda. Estoy convencido de que es así. Cuando uno escribe, lo hace sobre cosas reales y la gente lo siente en algún momento y le sirve.
¿Quedan desafíos en tu vida personal o artística?
Todos los días tienen algún desafío, pero no son desafíos que me quiten el sueño. Se pueden alcanzar, con fe y con ganas se alcanzan. Y pueden ser todo tipo de desafíos, depende el día.
¿Te sigue emocionando el afecto de la gente después de haber recorrido el mundo y haber conocido a tantas personas?
¿A quien no le emociona el amor? Cómo hacemos para vivir enamorados si no nos emociona el amor ¿Cómo pretendés vos vivir con un hombre si lo que él te despierta no es emoción? Lo mismo pasa en la música y con el público. El día que el público no te despierte emoción y amor, ese día hay que dedicarse a vender buñuelos. El sólo hecho de estar dos horas arriba del escenario justifica todos los viajes, todos los equipajes que se te pierden, todos los aviones que te dejan, todo el esfuerzo, porque eso se te pasa cuando llegas a una ciudad diferente y compartís con el público.
Finalmente Montaner reflexionó que atraviesa por un momento muy particular de su vida gracias a una profunda fe en Dios. “La vida sin fe no sirve. El que vive sin fe no vive, sólo transcurre por la vida. Pero sentir fe no es chapear y tener la Biblia bajo el brazo. Comencé a sensibilizarme y mi vida ahora es mucho más divertida”.





