
Deportes | martes 31 agosto 2010 | 11:24:00 hs
La victoria frente a Vélez trajo tranquilidad y el equipo practica en Casa Amarilla en el marco de un clima distendido. Giménez es la única duda para el clásico del sábado ante San Lorenzo.
Una victoria importante como la que el equipo consiguió ante Vélez, el domingo en La Bombonera, alcanzó para descomprimir la situación de tensión que se vivió en las últimas semanas en el Mundo Boca, que hoy goza de un tranquilo entrenamiento en Casa Amarilla.
Claudio Borghi anticipó que, en caso de tener a todos sus futbolistas en condiciones, repetiría el mismo equipo para enfrentar a San Lorenzo el sábado, en La Bombonera. Sin embargo, hoy surgió la novedad de que el mediocampista Matías Giménez sufrió un fisura en uno de sus dedos de la mano derecha.
De todos modos, se espera por su evolución y el cuerpo técnico confía en que será de la partida. Si no llega, pelearán por un lugar Jesús Méndez y el propio Luciano Fabián Monzón, quien hoy volvió a entrenarse con el plantel luego de su frustrada transferencia a Europa.
El equipo "ideal" para recibir al conjunto de Ramón Díaz sería: Lucchetti; Caruzzo, Cellar, Insaurralde; Clemente Rodríguez, Medel, Battaglia, Giménez; Chávez; Viatri y Palermo.




