
Salud | domingo 31 octubre 2010 | 08:58:00 hs
Es el porcentaje de establecimientos porteño que no cumplen con las normativas que rigen el sector. La OMS advierte que son cancerígenas. Se calcula que hay unos 200 locales en la Capital Federal y otros 300 en el resto del país, y que un 10% de la población asiste a ese tipo de establecimiento.
Es el porcentaje de establecimientos porteño que no cumplen con las normativas que rigen el sector. La OMS advierte que son cancerígenas
Las máquinas para adquirir un bronceado artificial son “definitivamente cancerígenas” advirtió el año pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según el diario Clarín, la Agencia Gubernamental de Control de la ciudad de Buenos Aires cierra alrededor de dos locales por mes, por que no tenían médicos en el plantel que realicen exámenes previos a los clientes, requeridos para permitir el uso de camas.
Lso agentes controlan que el local esté habilitado, que los equipos cumplan las normas de ANMAT y si se les proporciona a los clientes antiparras o lentes para proteger los ojos, además de la presencia de un médico dermatólogo.
Se calcula que hay unos 200 locales en la Capital Federal y otros 300 en el resto del país, y que un 10% de la población asiste a ese tipo de establecimiento.
En 2009, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), que depende de la OMA, determinó que las máquinas de camas solares son “definitivamente cancerígenas”. Los resultados determinaron la prohibición de ese tipo de establecimientos en Brasil.
Según e profesor Ricardo Galimberti, de la Sociedad Argentina de Dermatología, las máquinas pueden “producir quemaduras, aumentan la propensión a tener cáncer de piel, y puedan llevar al desarrollo de enfermedades foto alérgicas o foto activadas, como rosácea y lupus”.
“La gente debería saber que las camas solares no son ni camas, ni solares. Son camillas de radiaciones. Obviamente, los dueños de los locales no las llaman con ese nombre porque delataría los riesgos de cáncer”, dijo Fernando Stengel, jefe de dermatología del Cemic y de la Fundación Cáncer de Piel.




